El hallazgo de un cuerpo sin vida flotando en el río Limay movilizó a las fuerzas de seguridad en la zona de Balsa Las Perlas. La Policía de la provincia de Río Negro tomó intervención inmediata tras recibir un aviso proveniente de la capital neuquina.
Efectivos de la Subcomisaría 82° acudieron al sector costero para verificar la denuncia realizada por los transeúntes. El personal divisó el cadáver a unos 40 metros de la margen sur del curso de agua, atascado entre ramas de la vegetación ribereña.
El procedimiento se concentró entre las bajadas 4 y 5 del barrio Puente Santa Mónica, en Balsa Las Perlas. En el sitio del hallazgo trabajaron peritos del Gabinete de Criminalística junto al médico policial para recolectar las primeras pruebas sobre la superficie.
Efectivos de Prefectura Naval Argentina y de la División Montada colaboraron en las tareas de rescate del cuerpo. La fiscalía de turno asumió la conducción de las diligencias orientadas a precisar la identidad del fallecido y las causas de la muerte.
Las autoridades judiciales aguardan los resultados de la autopsia previa trasladar los restos a la morgue. Mientras tanto, las fuerzas policiales continúan recabando datos para determinar si existía alguna solicitud de paradero activa en las localidades vecinas.
Riesgos en el río previo al operativo veraniego
El suceso coincidió con las reiteradas advertencias vertidas por la Municipalidad de Neuquén respecto al peligro de ingresar al cauce. Los funcionarios locales recordaron que la temporada de balnearios aún no comenzó y solicitaron extremar los cuidados.
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana de la Municipalidad de Neuquén, Francisco Baggio, enfatizó sobre los riesgos actuales y solicitó prudencia a la población. “Que nadie se meta al agua, es muy peligroso”, señaló Baggio en relación con el incremento del caudal.
Las costas han registrado una alta concurrencia de vecinos atraídos por las jornadas de clima agradable en la región. Sin embargo, las autoridades remarcaron que la permanencia en las riberas debe limitarse al esparcimiento terrestre sin uso del espacio acuático.