La comunidad educativa del CPEM 69 decidió interrumpir la actividad académica del turno vespertino este jueves (23-04). La medida fue tomada tras un grave hecho de inseguridad registrado en las inmediaciones del establecimiento ubicado en el barrio Cuenca XV. Un robo a mano armada de una camioneta derivó en un intenso tiroteo que sembró el pánico entre alumnos y docentes.
Ante la peligrosidad de la situación, las autoridades del colegio determinaron la suspensión inmediata para resguardar la integridad física de todos. Varios integrantes de la institución presenciaron el enfrentamiento, lo que incrementó la angustia colectiva. La decisión busca visibilizar la extrema vulnerabilidad que atraviesa el entorno escolar durante las últimas semanas de actividad.
Desde el equipo directivo manifestaron que este episodio no es un hecho aislado en el sector. Los vecinos denuncian que la inseguridad se ha vuelto una constante insostenible para la vida cotidiana. Los docentes expresaron su profunda inquietud y confirmaron que han formalizado reiterados pedidos de auxilio ante las fuerzas de seguridad provinciales.
El establecimiento envió notas formales al comisario Cristian Barros, de la Comisaría 18, exigiendo medidas preventivas urgentes. Entre las solicitudes se destacan la mayor presencia policial, patrullajes frecuentes y operativos con bicipolicías en horarios críticos. “El CPEM 69 queda a la espera de una intervención urgente para garantizar un entorno seguro donde enseñar y aprender”, señalaron desde la dirección.
La situación se agravó por la falta de comunicación inmediata con las autoridades durante el tiroteo. Según se supo, los profesores intentaron contactar a la Comisaría 18 pero no obtuvieron respuesta por las vías habituales. Finalmente, debieron recurrir al celular de un guardia para llamar al 101 y lograr el contacto con el personal policial de turno.
Sin respuestas
La comunidad educativa lamentó que los requerimientos urgentes no hayan recibido una respuesta oficial satisfactoria hasta el momento. La falta de refuerzos en las medidas de prevención solicitadas mantiene en alerta a las familias del barrio. “Es la tensión institucionalizada frente a la ausencia del Estado en las periferias”, indicaron voceros cercanos a la institución educativa.
Por el momento, no se confirmó cuándo se retomarán las actividades normales en el turno vespertino. El dictado de clases quedará supeditado a la obtención de garantías mínimas de seguridad para los adolescentes y trabajadores. La comunidad de Cuenca XV exige que la escuela vuelva a ser un territorio de paz y aprendizaje.