Marcelo Román retomó formalmente sus funciones al frente de la Intendencia de Allen tras un dictamen favorable del Superior Tribunal de Justicia. El fallo de la máxima magistratura provincial anuló de manera definitiva la suspensión preventiva que pesaba sobre el jefe comunal desde el pasado 8 de julio. Durante el mediodía, se realizó el acto de traspaso de mando con el intendente transitorio, Fabián Figueroa.
El encuentro administrativo se extendió por apenas diez minutos, espacio en el que las autoridades rubricaron las actas oficiales que documentaron la situación del municipio. En ese marco, Román le hizo un pedido público al funcionario saliente para que devuelva la conducción del cuerpo legislativo local a Valeria Bezic por haber sido elegida mediante el voto popular.
Posteriormente, el mandatario allense manifestó su alegría por reasumir la conducción de la ciudad. Expresó un especial agradecimiento hacia su grupo familiar, el equipo de trabajo y los vecinos que le brindaron su acompañamiento continuo durante todo el período de alejamiento forzado.
Asimismo, Román destacó que la decisión judicial marca un hito en la provincia, dado que sienta un precedente histórico que protege la voluntad popular expresada en las urnas frente a las decisiones de un puñado de ediles. Reconoció además que durante su gestión enfrentó múltiples contratiempos, acompañados de constantes persecuciones políticas y personales.
Revisiones administrativas y acciones judiciales
El intendente reconoció la existencia de fallas involuntarias en su administración, aunque rechazó categóricamente las acusaciones en su contra. Enfatizó no haber robado nada y remarcó que las imputaciones buscaron perjudicarlo públicamente sin sustento legal.
Frente al accionar del Concejo Deliberante, el jefe comunal calificó la suspensión previa como una maniobra ilegal y un atropello institucional. Confirmó que iniciará querellas penales contra los ediles que impulsaron su apartamiento, al sostener que actuaron con intencionalidad y dolo al remover a un funcionario electo.
Entre sus primeras medidas, el mandatario anunció la realización de una revisión integral de la tesorería y del estado contable dejados por la gestión interina. Remarcó que la administración municipal exige una conducción profesional y desestimó la solidez de las decisiones adoptadas por la conducción transitoria.