Una masiva movilización se llevó a cabo en El Pedregoso, una zona cercana a Villa La Angostura, para repudiar las órdenes judiciales de desalojo contra las comunidades Lof Melo y Lof Kinxikew. Alrededor de 500 personas se congregaron en ese sector de la cordillera para visibilizar el fuerte respaldo social hacia las familias afectadas. La jornada reunió a manifestantes de diversos puntos de Neuquén y Río Negro.
Cerca de trescientos vehículos y una marcha a caballo arribaron al predio donde permanece asentado el Lof Melo. La jornada contó con la participación de organizaciones sociales, instituciones comunitarias, dirigentes gremiales, partidos políticos e integrantes de diversos pueblos originarios. La convocatoria reflejó el crecimiento del descontento social ante las recientes resoluciones emitidas por los tribunales.
Las agrupaciones participantes buscaron consolidar una postura firme frente al avance de los fallos judiciales que ordenan la desocupación de los predios. Durante la concentración, referentes indígenas pronunciaron discursos enfocados en la importancia de sostener la permanencia en las tierras. Asimismo, exigieron al Estado argentino un reconocimiento formal sobre los espacios que reclaman como propios.
La lonco Amancay Quintriqueo, integrante de la comunidad Quintriqueo, figuró como una de las oradoras principales del encuentro. En su intervención, la dirigente instó a unificar las acciones de resistencia y criticó las medidas institucionales orientadas a las desocupaciones forzadas. Además, recordó el procedimiento judicial que afectó previamente a su propia comunidad en la zona.
La referente mapuche insistió en la necesidad de integrar a las poblaciones originarias en las decisiones gubernamentales de fondo. Cuestionó la falta de participación comunitaria en la formulación de normativas nacionales. “No puede haber un proyecto político de país sin nosotros”, afirmó Quintriqueo durante su exposición ante los asistentes.
El conflicto en El Pedregoso se intensificó tras la ratificación judicial que exige la restitución de los inmuebles en disputa. Recientemente, los magistrados rechazaron una solicitud del Lof Kinxikew para frenar el desalojo mientras tramitan otros recursos legales. Esta decisión reavivó las tensiones en toda la zona de Villa La Angostura.
Ante este panorama adverso, las comunidades articulan campañas de visibilización política y social en distintos puntos de la región. Intentan frenar el accionar de la justicia mediante la presión pública y el acompañamiento vecinal. La permanencia en el territorio continúa siendo la prioridad central para las familias movilizadas.
El reclamo mantiene un fuerte impacto en el escenario político regional y promete prolongarse en los próximos días. Las organizaciones anticiparon que continuarán con las medidas de fuerza en resguardo de sus derechos ancestrales. El Gobierno y la Justicia enfrentan un escenario complejo que exige respuestas institucionales urgentes.