A partir de los primeros días de este mes, la ciudad de Neuquén puso en funcionamiento un actualizado esquema de valores sancionatorios para los conductores. La actualización del indicador de referencia vial elevó la cotización de cada unidad de sanción a la cifra de 1.814 pesos.
El nuevo ajuste tarifario impacta de manera directa en una amplia gama de transgresiones cotidianas al volante. Los montos fijados por la normativa vigente establecen castigos económicos que fluctúan según la gravedad técnica que presente cada maniobra indebida.
Entre las faltas penalizadas figuran la transgresión de señales luminosas, la invasión de espacios peatonalizados, los giros prohibidos y el uso simultáneo de telefonía móvil. Asimismo, la omisión del cinturón protector y el estacionamiento en doble hilera conllevan importantes desembolsos para los infractores.
El cruce temerario de intersecciones con luz roja constituye la conducta con las penas pecuniarias más elevadas del sistema. Las penalidades estipuladas para este tipo de maniobras parten desde los 362.800 pesos y pueden alcanzar techos de 2.721.000 pesos.
Por su parte, manipular teléfonos durante el viaje o circular descuidando los elementos elementales de sujeción física puede costar hasta 907.000 pesos. En contraste, realizar maniobras de viraje no autorizadas deriva en penalidades máximas calculadas en unos 544.200 pesos.
“El ajuste de los valores vigentes busca reforzar sensiblemente el respeto por las pautas colectivas de convivencia vial”, señalaron desde la Municipalidad. La marcada diferenciación de costos intenta frenar de forma contundente aquellos comportamientos que comprometen de manera directa la seguridad ciudadana.
Los relevamientos estadísticos oficiales confirman que obstaculizar la zona delimitada para transeúntes es la contravención más habitual de la Capital. Este accionar representa un alarmante 61% de las multas cursadas, superando holgadamente los giros no permitidos y la falta de respeto a los semáforos.