Estudiantes del CET N° 31 de Villa Manzano llevan adelante una protesta pacífica para visibilizar el progresivo deterioro de sus instalaciones. La comunidad educativa exige respuestas urgentes y avances concretos en la construcción de un nuevo edificio escolar. El reclamo incluye la solicitud de inspecciones técnicas y soluciones definitivas ante las fallas edilicias que amenazan la seguridad diaria.
Durante las jornadas de movilización, alumnos del CET 31 describieron la compleja realidad institucional. Explicaron que el mal estado del establecimiento dificulta el normal desarrollo de las clases teóricas y de los talleres técnicos. Los estudiantes señalaron la urgencia de estudiar en un espacio seguro que no ponga en riesgo su integridad física.
La protesta sumó el acompañamiento activo de los padres de los alumnos. Las familias realizaron una volanteada sobre la Ruta Provincial 69 para visibilizar el conflicto y sumar el apoyo de los conductores. La iniciativa busca acelerar las gestiones provinciales para destinar presupuesto a la infraestructura escolar de la localidad.
A través de un manifiesto público, docentes, alumnos y tutores expresaron su profundo malestar ante la falta de intervenciones oficiales. “No podemos permitir que quienes van a estudiar y trabajar tengan que hacerlo en un edificio cuyas condiciones podrían poner en riesgo su integridad física y su vida”, enfatizaron. El escrito exige detener las reparaciones provisorias y ejecutar un plan integral.
Asimismo, los manifestantes cuestionaron las reiteradas promesas incumplidas por parte de las autoridades educativas. La falta de mantenimiento acumulada durante años incrementó la preocupación sobre la posibilidad de que ocurran accidentes dentro del predio.
Exigencia de obras y rechazo a las parches edilicios
Frente al desgaste de las instalaciones, la comunidad educativa endureció sus reclamos para obtener respuestas perentorias de la provincia. Las familias remarcaron la necesidad de contar con un colegio técnico moderno que garantice las prácticas formativas.
“¿Tenemos que esperar a que ocurra una tragedia para que alguien actúe?”, preguntaron las familias mediante el documento compartido en la manifestación. La comunidad insistió en que el reclamo no constituye un pedido de favores, sino la exigencia de derechos básicos.
Finalmente, los alumnos y padres remarcaron que mantendrán las medidas de fuerza de forma pacífica hasta obtener un compromiso firmado. Esperan la llegada de funcionarios rionegrinos con fechas concretas de licitación para la nueva escuela.