Un operativo de rescate animal movilizó este viernes a las fuerzas de seguridad en la zona norte de Centenario. La División Delitos Ambientales de la Policía de Neuquén lideró un allanamiento en una propiedad privada tras recibir denuncias sobre un caballo en condiciones críticas. El procedimiento contó con el respaldo de la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales, organismo que coordina las acciones legales contra la crueldad hacia los animales.
La investigación se puso en marcha gracias a un vecino que utilizó la aplicación móvil AMVOZ para alertar a las autoridades sobre la preocupante situación del equino. Según el reporte inicial, el animal permanecía en una parcela de la localidad sin recibir alimento ni agua de manera regular. Este sistema de denuncia permite agilizar los tiempos de respuesta en casos de vulnerabilidad extrema.
Antes de ejecutar el ingreso al predio, personal de la Municipalidad de Centenario realizó una inspección preliminar desde el exterior. Durante esta etapa de constatación, los inspectores obtuvieron registros fotográficos que confirmaban el evidente estado de desatención. Las imágenes sirvieron como prueba fundamental para que la justicia autorizara la orden de allanamiento. La acumulación de evidencias fue determinante para proceder con el retiro forzoso del ejemplar.
Durante la tarde del viernes 5 de mayo, los efectivos policiales ingresaron al inmueble para cumplir con la manda judicial. En el lugar contaron con la asistencia técnica de médicos veterinarios pertenecientes a la División Montada y Canes. Los profesionales evaluaron de inmediato los signos vitales y la condición física general del caballo. Este equipo especializado garantizó que el manejo del animal se realizara bajo normas de bienestar y seguridad.
Los especialistas confirmaron que se trataba de un ejemplar macho de pelaje alazán y una edad avanzada. El diagnóstico médico arrojó que el caballo presentaba una pérdida severa de masa corporal, compatible con un cuadro de desnutrición prolongada. Sus costillas y huesos de la cadera se percibían a simple vista, evidenciando la falta de cuidados básicos necesarios para su subsistencia. El estado de debilidad del equino demandó maniobras cuidadosas para su posterior traslado.
La fiscalía interviniente ordenó el secuestro inmediato del animal para proteger su vida. El caballo fue trasladado hacia una finca acondicionada específicamente para funcionar como hogar de tránsito. En este nuevo destino, recibirá una dieta equilibrada bajo estricta supervisión profesional para intentar revertir su delicado cuadro clínico. Las autoridades locales destacaron que el resguardo busca asegurar la recuperación integral del ejemplar rescatado.
El responsable del predio quedó supeditado a la causa judicial por infracción a las leyes de protección animal vigentes. La policía recordó la importancia de denunciar estos hechos para erradicar el maltrato en las zonas rurales y urbanas de la provincia. Mientras tanto, el equino alazán permanecerá bajo tutela estatal hasta que se defina su destino final. Se espera que en las próximas semanas su evolución física permita integrarlo a un entorno más saludable.