El Sindicato de Guardavidas del Neuquén (SIGUNE) elevó un documento a la Legislatura provincial para marcar su postura frente a la reforma de la Ley 2941. El gremio solicitó formalmente una audiencia con los diputados para debatir el proyecto de ley que regula su actividad.
A pesar de respaldar la actualización normativa, el sector gremial advirtió que la iniciativa debe consolidar avances. La organización remarcó que las modificaciones deben optimizar el marco regulatorio vigente sin reducir bajo ningún término los estándares de seguridad ya alcanzados.
Dentro del pliego de demandas, la entidad exigió sostener la formación mínima obligatoria de 1.100 horas cátedra distribuidas en 12 meses. Asimismo, apoyó extender la temporada de cobertura de 120 a 150 días e instaurar la jornada laboral de seis horas.
El sindicato solicitó asignar carácter de orden público a la nueva legislación para asegurar su cumplimiento irrestricto. “Buscamos fijar un piso mínimo de seguridad de aplicación obligatoria en todo el territorio neuquino que los municipios puedan mejorar, pero jamás recortar”, señalaron voceros del gremio.
La propuesta incluye también el reconocimiento del trabajo de alto riesgo y la continuidad laboral con antigüedad por temporada. A su vez, el proyecto exige la creación de un Registro Provincial, fiscalización estricta del servicio y esquemas de reválidas extraordinarias adecuadamente justificadas.
Entre las demandas logísticas destacan la provisión de vivienda y transporte para el personal destinado al interior provincial. Del mismo modo, impulsan garantizar dotaciones mínimas en las costas, promover playas accesibles y articular acciones operativas con la administración de Parques Nacionales.
Finalmente, SIGUNE instó a dotar a la autoridad de aplicación de recursos financieros y estructura adecuada para controlar el sector. Los trabajadores aguardan la convocatoria legislativa para aportar la experiencia acumulada en los operativos balnearios de toda la provincia.