Una investigación policial y judicial se desplegó este domingo tras la trágica muerte de un recién nacido. El lactante, de solo un mes de vida, ingresó en estado crítico a un puesto de emergencias médicas.
El dramático episodio comenzó cerca de las siete de la mañana en el sector del expeaje de la Ruta 7. Hasta ese lugar llegaron la madre y un tío del pequeño solicitando asistencia inmediata.
En dicho predio funciona una base operativa del Sistema Integrado de Emergencias del Neuquén. Ante la gravedad del cuadro, el personal sanitario resolvió trasladar al paciente bajo estricto código rojo hacia la capital.
El bebé fue ingresado de urgencia en el Hospital Provincial Castro Rendón para recibir atención especializada. Sin embargo, minutos antes de las ocho y media de la mañana, los médicos confirmaron su lamentable fallecimiento.
Frente al desenlace, el Ministerio Público Fiscal intervino de inmediato y ordenó el traslado del cuerpo a la morgue. Las autoridades forenses realizaron la correspondiente autopsia durante el transcurso de la tarde para precisar las causas del deceso.
Los resultados del examen forense determinaron con claridad que la muerte del menor se produjo por causas naturales. Este dictamen permitió a los investigadores descartar de forma definitiva la intervención de terceras personas en el hecho.
Debido al lugar de residencia de la familia, las primeras actuaciones contaron con la participación de la Comisaría Quinta de Centenario. Posteriormente, la instrucción del caso quedó bajo la órbita de la Comisaría 20 del barrio Parque Industrial.
“El resultado de la autopsia fue determinante para esclarecer el caso de manera definitiva y descartar cualquier indicio de violencia”, explicaron fuentes vinculadas a la investigación. Con esa confirmación médica, las autoridades suspendieron un allanamiento previsto en la vivienda familiar y dieron por cerradas las sospechas iniciales.