El Ministerio Público Fiscal de Neuquén recibió una denuncia penal por el estado de abandono y parálisis que afecta a la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito. La presentación judicial alerta sobre el peligro inminente de un desastre ecológico. El complejo industrial se encuentra inactivo desde 2017, lo que aceleró el deterioro de sus estructuras de seguridad.
El eje de la denuncia apunta al riesgo ambiental que representan las toneladas de amoníaco líquido y gaseoso almacenadas en el predio. Estos componentes químicos se encuentran a pocos metros del río Limay, la principal fuente de agua dulce de la región. Las instalaciones de la PIAP también contienen amiduro de potasio y potasio metálico, sustancias altamente reactivas que exigen un control constante.
La crisis operativa de la planta se profundizó tras el vencimiento del contrato de mantenimiento entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA) y la empresa ENSI. Ante la falta de renovación del acuerdo, la firma operadora decidió costear las tareas mínimas de conservación con fondos propios. Esta situación de desfinanciamiento estatal incrementa las posibilidades de fallas en las esferas de contención.
Los especialistas advierten que la falta de un mantenimiento adecuado favorece los procesos de corrosión en las tuberías y tanques de acero. La aparición de grietas provocaría la liberación de gases tóxicos a la atmósfera y el derrame de líquidos químicos directamente hacia los sistemas de descarga conectados con el río.
El personal técnico que trabajó en el complejo durante los años de producción activa manifestó su extrema preocupación por la falta de respuestas oficiales. Los trabajadores jubilados de la institución exigen la intervención urgente de los juzgados para garantizar la custodia de los materiales. “El agua del río Limay para nosotros es nuestra vida. Nada más y nada menos que eso“, subrayó el bioquímico Aldo Héctor Villavicencio.
La fiscalía provincial inició la recopilación de pruebas documentales para determinar las responsabilidades de la CONEA en el abandono del predio. En las próximas semanas se realizarán peritajes técnicos dentro de la planta para evaluar el estado real de los contenedores de amoníaco. La comunidad regional permanece en alerta ante el peligro latente sobre su principal recurso hídrico.