El conflicto en Vista Alegre escaló este viernes luego de que el intendente José Asaad rechazara públicamente la toma del edificio municipal llevada a cabo por el gremio ATE. La medida de fuerza, motivada por un reclamo salarial, paralizó por completo la atención al público y las actividades administrativas en la comuna.
Asaad expresó su profunda preocupación por la paralización total de los servicios institucionales que afecta de manera directa a toda la comunidad. El espacio público permanece ocupado por los representantes gremiales, bloqueando la atención diaria al público y las tareas administrativas habituales.
Desde la conducción política del municipio enfatizaron que las puertas de la municipio deben mantenerse abiertas para la atención de los contribuyentes. Asimismo, remarcaron que este tipo de medidas de fuerza daña el normal funcionamiento de la gestión pública local.
Desde el Ejecutivo municipal se responsabilizó formalmente a los líderes del gremio por cualquier eventual daño que pudiera sufrir la infraestructura o el equipamiento estatal. Al mismo tiempo, las autoridades negaron de forma categórica que haya existido una falta de voluntad de negociación por parte de la gestión.
Según la versión oficial, la dirigencia sindical había sido citada formalmente a una mesa de diálogo antes de concretar la medida de fuerza. Sin embargo, la representación gremial decidió suspender el encuentro programado e iniciar de manera sorpresiva la toma del inmueble municipal.
“Quiero manifestar mi rechazo a la toma de la Municipalidad por parte de ATE. Es una institución que pertenece a todos los vecinos”, aseguró el intendente José Asaad. En ese sentido, remarcó que las diferencias deben resolverse en un ámbito de negociación formal y no mediante protestas extremas.
El desencadenante del reclamo responde al cese de liquidación de un adicional salarial específico a dos trabajadoras del área de Finanzas. La gestión comunal aclaró que los sueldos básicos fueron abonados en tiempo y forma, retirándose únicamente el plus asociado a tareas que ya no desempeñaban.
Al no aceptar la reubicación propuesta en la estructura estatal, las empleadas quedaron en sus domicilios, dejándose de pagar el beneficio en el período posterior. “Ese adicional no se otorga por el simple hecho de concurrir a trabajar sino por funciones y responsabilidades específicas”, explicó el mandatario comunal.
El pedido de conciliación obligatoria y la intervención provincial
Frente a la escalada de la tensión, el intendente de Vista Alegre solicitó de forma urgente la mediación de la Secretaría de Trabajo provincial para destrabar el conflicto. La intención oficial es encauzar el reclamo por vías administrativas legales para reabrir de inmediato las dependencias operativas.
El jefe comunal dirigió además un mensaje directo a la conducción provincial del sindicato para revisar el accionar desplegado por la delegación regional. “Hago un llamado público al secretario general de ATE, Carlos Quintriqueo, para que intervenga, analice y revea estas medidas”, expresó durante su pronunciamiento institucional.
Por último, el Ejecutivo municipal ratificó su compromiso de resguardar el patrimonio público y garantizar la prestación de servicios esenciales. Las autoridades aguardan una pronta convocatoria a una instancia de conciliación obligatoria que permita restablecer la paz social y la normalidad institucional en la localidad.